La situación de pacientes de Artigas que deben trasladarse hasta Tacuarembó para realizar tratamientos de diálisis genera preocupación entre las organizaciones que representan a los usuarios de la salud.
Claudia Da Costa, integrante de EPUS, explicó que la organización tomó conocimiento de estos casos hace más de 20 días y que, antes de realizar planteos públicos, decidió comunicarse con las autoridades del hospital para conocer con precisión los motivos de los traslados.
De acuerdo con la información recibida por EPUS, los usuarios habían pasado de una condición de pacientes agudos a crónicos y, ante la falta de máquinas suficientes para atenderlos en Artigas, se coordinó su tratamiento en Tacuarembó a través de referentes de la Regional Norte.
A partir de esa situación, EPUS comenzó a realizar diferentes gestiones con el objetivo de encontrar una alternativa.
Da Costa señaló que se comunicaron con representantes de usuarios a nivel nacional y mantuvieron reuniones con la Junta Nacional de Salud y con referentes de la Regional Norte.
La organización también participó recientemente de una reunión vinculada a la RAP, instancia en la que estuvo presente un representante de la Regional Norte.
Para Da Costa, la situación requiere no solamente analizar la disponibilidad de recursos humanos y materiales, sino también avanzar en una decisión que contemple las condiciones de vida de los pacientes.
“Se necesita gestión y obviamente voluntad”, sostuvo.
La representante de EPUS señaló que, según lo transmitido por las autoridades, uno de los principales obstáculos estaría relacionado con los recursos humanos, debido a que la incorporación de nuevos pacientes podría implicar una importante carga horaria para los profesionales.
Sin embargo, consideró que debería revisarse esta situación y evaluar qué alternativa resulta más conveniente para los usuarios.
Uno de los principales reclamos está relacionado con las consecuencias que tienen los traslados para personas que deben someterse regularmente a tratamientos de diálisis.
Da Costa describió la dimensión del problema señalando que los pacientes pueden enfrentar aproximadamente tres horas de viaje para llegar a Tacuarembó, otras tres horas para regresar y, además, alrededor de cuatro horas conectados a la máquina durante el tratamiento.
A esto se suman el desgaste físico y emocional que puede provocar una jornada de esas características.
“Todo eso es algo que el que vive es el que siente”, expresó Da Costa, quien aseguró que desde EPUS procuran ponerse en el lugar de los usuarios y acompañarlos en sus reclamos.
La preocupación no se limita al tiempo de traslado. Para los pacientes que requieren diálisis de manera periódica, los viajes forman parte de una rutina que debe sostenerse en el tiempo, por lo que cualquier dificultad adicional puede representar una carga significativa.
Consultada sobre la posibilidad de utilizar el servicio sanitario de Quaraí, en Brasil, como una alternativa para los pacientes de Artigas, Da Costa explicó que el hospital de esa ciudad no dispone de un centro de diálisis propio.
Según indicó, los pacientes de esa zona también son trasladados hacia otros puntos del estado de Río Grande del Sur, por lo que no se presenta actualmente como una solución concreta para los usuarios artiguenses.
Desde EPUS entienden que el camino debe centrarse en buscar una respuesta dentro del propio sistema de salud que permita garantizar la atención de los pacientes en Artigas.
Da Costa aclaró que el papel de EPUS es canalizar los planteos de los usuarios y llevarlos ante las autoridades que tienen capacidad de decisión.
“Somos gestores, no somos ejecutores”, explicó, aunque remarcó que la organización continuará trasladando las problemáticas que plantean los usuarios y realizando las gestiones necesarias.
En ese sentido, reclamó a las autoridades con competencia en la materia que analicen la situación y busquen una solución.
“Solicitamos a todas las autoridades que tienen la potestad de querer resolver eso, que lo hagan porque está en sus manos”, afirmó.
La integrante de EPUS cerró su planteo reivindicando el compromiso de la organización con los usuarios y particularmente con quienes atraviesan situaciones complejas vinculadas a su atención sanitaria.
“Cuando te toca el problema es cuando lo sentís”, expresó.
Y agregó: “A nosotros nos importan mucho los usuarios porque nuestro rol es pelear por ellos y defenderlos hasta donde podamos e ir hasta donde podamos llegar”.
La organización continuará realizando gestiones ante las autoridades correspondientes, mientras permanece planteada la necesidad de encontrar una solución que evite o reduzca los traslados de pacientes de Artigas hacia Tacuarembó para acceder a sus tratamientos de diálisis.